Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2014

Te amé, como ama la llama al infierno.

Me he dado cuenta de que estaba muy equivocada. Me porté muy mal y, por idiota, te he perdido, una vez más, no supe quererte, te merecías que te bajaran la luna y yo sólo te bajé al infierno. Sabes que siempre he sido demasiado despegada, que lo romántico me desagrada, que soy borde, distante, me enfado sin motivo en un segundo y al siguiente te digo que te quiero. No tenía sentido. Tú decías que era lo mejor que te había pasado, que estarías siempre ahí, pero una vez más, las promesas se rompen, las palabras quedan en el aire y yo me quedo hundida en esta mierda de la que no consigo salir. Lo siento. No supe quererte como te merecías, eras demasiado bueno para mi, me agobiaban tus halagos, no me compendrías cuando te decía lo mal que me sentía conmigo misma. Si algo he de reprocharte, sería que no fuiste sincero, no me dijiste lo que pensabas realmente, no me dijiste que no nos veías futuro, me emocionaste, te intentaste convencer de que aún me querías cuando probablemente estabas ...

Una espina clavada en mi piel.

Si pudiera parar el tiempo y modificar algo, quizá te borraría de mi vida, quizá pudiera olvidar los besos que no nos dimos y las conversaciones que no tuvimos. Quizá podría mirar a tus ojos sin quedarme atrapadas en ellos, quizá no tuviera ganas de dormir y no despertar, porque al fin y al cabo, no fuimos nada y eso es lo que más me duele.  Y ahora me hayo sola, en mitad de la nada, rodeada de gente que no esperaba, a la que realmente no le importo. Nunca quise quererte, creéme, más de una vez deseé no haberte conocido, pero a las malas has sido el error más bonito de mi vida, me diste esperanza, me subiste más alto de lo que jamás pensé que podría llegar, que sí, que luego me soltaste y caí lo más bajo que jamás había estado, pero eso no quita esos escasos momentos de gloria, fuiste mi todo y me convertiste en nada.  Bendita droga, que mala es ¿verdad? Sin importar de qué se trata, yo intento drogarme cada día con tu recuerdo, pero a la larga el efecto se pasa y después...

Siempre.

Querido amigo: Si estás leyendo esto es porque has conseguido lo que querías, lo que yo tanto miedo tenía de darte y joder, tanto deseaba entregarte. Te quiero. No sabía cómo decírtelo, te quiero de una manera especial, no estoy locamente enamorada de ti. Siempre estás en mi mente, sí, pero en las sombras, acechándome, esperando cualquier oportunidad para aparecer de nuevo, volviéndome loca, haciendo que cada parte de mi ser desee tenerte, desee besarte, tocarte y sentir por fin que eres real. Y es que aún recuerdo la primera vez que tuvimos contacto físico, te saludé, estabas apoyado contra un radiador, hacía mucho frío. Yo iba con un jersey verde y una coleta despeinada, era todo un desastre, no sabía donde meterme. Te inclinaste y me diste dos besos, me sentí enana a tu lado, tan poca cosa, olías muy bien y me quedé embobada, estaba nerviosa, como de costumbre no podía parar quieta. Me habías prometido algo por ayudarte, ya no recuerdo con qué, pero sí recuerdo tus palabras, fu...