No escribo más que tonterías. Finjo que sé lo que hago pero en realidad las palabras sólo luchan por salir. Hay una guerra en mi mente entre la locura y la cordura; creo que ésta última va perdiendo. Al menos me queda el consuelo de creer que la locura se aúna siempre con la ternura. Y es que, aunque todo esto acabe en tragedia, haré como siempre y escribiré una comedia tan sólo para verte reír y así demostrar, que, una vez más vas tú primero, y después si eso los demás. Me quema saber que no lo ves, que daría mi vida porque estuvieras bien.
Me he dado cuenta de que estaba muy equivocada. Me porté muy mal y, por idiota, te he perdido, una vez más, no supe quererte, te merecías que te bajaran la luna y yo sólo te bajé al infierno. Sabes que siempre he sido demasiado despegada, que lo romántico me desagrada, que soy borde, distante, me enfado sin motivo en un segundo y al siguiente te digo que te quiero. No tenía sentido. Tú decías que era lo mejor que te había pasado, que estarías siempre ahí, pero una vez más, las promesas se rompen, las palabras quedan en el aire y yo me quedo hundida en esta mierda de la que no consigo salir. Lo siento. No supe quererte como te merecías, eras demasiado bueno para mi, me agobiaban tus halagos, no me compendrías cuando te decía lo mal que me sentía conmigo misma. Si algo he de reprocharte, sería que no fuiste sincero, no me dijiste lo que pensabas realmente, no me dijiste que no nos veías futuro, me emocionaste, te intentaste convencer de que aún me querías cuando probablemente estabas ...
Comentarios
Publicar un comentario