No me ames, yo no lo haré, sólo ven y besame, agarrame fuerte y dejame acariciar cada parte de tu cuerpo. No quiero que me quieras, sólo permíteme tumbarme a tu lado, observarte mientras duermes, posar mis labios en cada centímetro de tu cuello, aspirar tu aroma y esconderme en tu pecho. No te permitas enamorarte porque saldré huyendo, pero cogeré tu mano mientras caminamos hacia ningún lugar, sin rumbo fijo y con paso lento. No me cojas cariño que yo no lo siento, pasemos toda la noche despiertos, rogaré por perderme en tu cuerpo y miraré en tus ojos buscando algo que no encuentro porque ni siquiera yo sé que siento y no quiero herirte en el intento.
Me he dado cuenta de que estaba muy equivocada. Me porté muy mal y, por idiota, te he perdido, una vez más, no supe quererte, te merecías que te bajaran la luna y yo sólo te bajé al infierno. Sabes que siempre he sido demasiado despegada, que lo romántico me desagrada, que soy borde, distante, me enfado sin motivo en un segundo y al siguiente te digo que te quiero. No tenía sentido. Tú decías que era lo mejor que te había pasado, que estarías siempre ahí, pero una vez más, las promesas se rompen, las palabras quedan en el aire y yo me quedo hundida en esta mierda de la que no consigo salir. Lo siento. No supe quererte como te merecías, eras demasiado bueno para mi, me agobiaban tus halagos, no me compendrías cuando te decía lo mal que me sentía conmigo misma. Si algo he de reprocharte, sería que no fuiste sincero, no me dijiste lo que pensabas realmente, no me dijiste que no nos veías futuro, me emocionaste, te intentaste convencer de que aún me querías cuando probablemente estabas ...
Comentarios
Publicar un comentario